En
nuestro país, el desarrollo de las Habilidades
del Siglo XXI implica el compromiso responsivo que los docentes deben asumir como sujetos claves
de transformación social, por tal razón es primordial que utilicen herramientas
didácticas-pedagógicas innovadoras que fomenten aprendizajes significativos en los estudiantes.
La
inclusión educativa se evidencia en el desarrollo de aprendizajes sostenibles a
través de prácticas áulicas responsables que generen habilidades, destrezas y conocimientos perdurables en los niños y jóvenes,
ya que independientemente de la condición personal, cultural, social y de
discapacidad de los estudiantes, se puedan desenvolver con autonomía en la sociedad
contemporánea.
La
atención a la diversidad, intereses y necesidades individuales durante la etapa
escolar de los niños, es el objetivo del
desarrollo de las habilidades del siglo XXI,
requeridas para la resolución de
problemas cotidianos, además, el uso de la tecnología como recurso pedagógico permite fortalecer los
valores de justicia, innovación y sostenibilidad del perfil del bachiller
ecuatoriano.
En conclusión,
los profesores son la clave decisiva para lograr aprendizajes sostenibles en
sus estudiantes, en cualquier contexto en
que se desenvuelvan enfatizar las capacidades que poseen, evitando etiquetas,
solo así se formará una sociedad
comprometida con la educación inclusiva y aprendizaje sostenible.



